George Michael ha fallecido en su casa a los 53 años

George Michael fallece a los 53 años de edad.

El cantante y compositor británico George Michael ha fallecido en su casa a los 53 años, según ha confirmado esta madrugada su representante a la BBC.

“Con enorme tristeza podemos confirmar que nuestro querido hijo, hermano y amigo George ha fallecido pacíficamente en su hogar durante el periodo navideño”, ha apuntado su representante Michael Lippman, que ha pedido “privacidad y respeto” para la familia del artista.

Su muerte se añade a la lista de grandes de la música que se han ido este 2016: Prince, David Bowie o Leonard Cohen.

Según declaraciones de su mánager a la agencia AP, un fallo cardíaco se apunta como la causa más probable de su muerte, aunque se deberá esperar a los resultados de la autopsia para confirmarlo. La policía, que halló el cadáver en el domicilio del artista, se ha referido al deceso como a muerte “inesperada pero no sospechosa“.

Michael, nacido el 25 de junio de 1963 en el barrio de East Finchley (Londres) y cuyo nombre real era Georgios Kyriacos Panayiotou, ha sido uno de los grandes iconos de la música pop de los 80. A lo largo de sus casi cuatro décadas de carrera, vendió más de 100 millones de álbumes, una cifra que le convierte en uno de las estrellas que más discos ha vendido en los últimos 40 años. Discos que incluyen temas ya clásicos como ‘Last Christmas’, ‘Wake me up before you go-go’, ‘Careless Whisper’, ‘Faith’ o ‘Freedom‘.

El cantante británico saltó a la fama a principios de los 80 como vocalista de Wham!, dúo que formó con su compañero de escuela Andrew Ridgeley.

Michael se ganó un nombre en la industria musical por méritos propios, aunque, con el paso de los años, sus problemas con la ley y su relación con las drogas comenzaron a ganar terreno en los medios respecto a sus álbumes y conciertos. La última vez que sus temas estuvieron en el ‘top 10’ del Reino Unido fue en el 2004 –‘Flawless (Go To The City)’ y ‘Amazing‘–, y en el 2008 anunció su intención de retirarse de los escenarios, aunque tres años más tarde retomaría parte de la actividad.

 

Durante la última década de su vida le persiguieron los problemas de salud. La estrella del pop estuvo al borde de la muerte en el 2011 debido a una neumonía por la que le tuvieron que practicar una traqueotomía. Tras recuperarse, Michael reconoció que seguía vivo de “milagro”, tras superar un grave episodio de neumonía que le obligó a estar hospitalizado en Viena. Aquel año hubo de cancelar una gira a causa de esta dolencia. El cantante confesó que se vio cerca de la muerte: “Con mucho ha sido el peor mes de mi vida, pero soy realmente una persona muy afortunada de poder contarlo.

Sus adicciones al alcohol y a las drogas le llevaron incluso a ingresar en algunas clínicas de desintoxicación. Volvió a ser hospitalizado por una lesión en la cabeza provocada durante un extraño incidente en una autopista británica en el que cayó del vehículo en el que circulaba.

Pero al margen de su turbulenta vida personal, como la de otros grandes, en la memoria de todos quedará como el icono del pop que fue.